“LO QUE VENGA A NUESTRAS MENTES CUANDO PENSAMOS EN DIOS, ES LO MÁS IMPORTANTE SOBRE NOSOTROS.” –A.W. Tozer











NUESTRO PROCESO DE DISCIPULADO
Las personas se vuelven discípulos más maduros en nuestra iglesia al crecer en su comprensión y práctica de: creer, obedecer, permanecer, servir y adorar a Cristo en su vida diaria. Este proceso de crecimiento ocurre al ser parte de los servicios dominicales, grupos pequeños, evangelismo y, sobre todo, oración.